Residencia Canina LoechesEspecialistas en comportamiento, etología y adiestramiento canino:

Desarrollamos técnicas de trabajo en positivo con una visión holística para que el perro sea un animal sociable, equilibrado  y emocionalmente estable y feliz.

Más allá de aprender habilidades o suprimir comportamientos, es necesario comprender las capacidades del perro para afrontar el día a día. Las herramientas que posee para enfrentarse al mundo están directamente relacionadas con TODO lo que le rodea. Entendemos como TODO, no solo a las experiencias vividas y las emociones que provocan, sino también las emociones que vibran en su entorno y las energías que estas mueven a su alrededor. El lugar en el que se desarrolla su vida y las personas con las que convive son un todo con el animal.  Para poder evaluar y redirigir los comportamientos es necesario entender el entorno al completo y por supuesto aplicar a la etología propia del animal las modificaciones y el trabajo necesarios para solucionar el desequilibrio del comportamiento .

Educar implica prepararse para el futuro, capacitar para tomar decisiones y enfrentase a todo. Existe un vínculo mucho más allá de lo físico entre el perro y su compañero humano, por lo que es imprescindible encontrarse bien física y emocionalmente para que nuestro perro también lo esté. Las rutinas, el vínculo, el hogar, la alimentación y el entorno en general hacen un todo en su  comportamiento.

Todo es importante cuando hablamos de comportamientos que dependen de emociones y sentimientos.

Los problemas de comportamiento no son más que capas a través de las que se manifiesta el trastorno real.

Humanos y perros nos reflejamos uno con otro como si de un espejo en el que mirarnos se tratara. Ayudarnos a nosotros mismos sin duda les ayuda a ellos.

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El trabajo de educación lo desarrollamos tanto en el centro como a domicilio. Para decidir el modo adecuado, estudiamos la problemática aconsejando la mejor opción para la resolución del problema de cada perro.

El trabajo a domicilio:

Es allí donde ocurren los problemas y el entorno real del perro, por tanto, donde comenzaremos a quitar capas y a buscar la raíz del conflicto. Una vez este realizado el diagnostico estableceremos las pautas y el lugar.

El trabajo en el centro:

Disponemos de una gran pista de trabajo que nos permite crean un entorno controlado enseñando al perro las herramientas necesarias para ser más resolutivo y gestionar las situaciones del modo adecuado. Todo ello en un lugar seguro y bien asociado que facilitará la mejora de emociones como el miedo y la inseguridad.