La relación entre los humanos y los animales se basa sobre todo en la capacidad que ambos poseen para comunicarse.  Ocurre de un modo intuitivo o telepático, como una necesidad natural del ser humano para con la naturaleza y el resto de seres que conviven en ella. Esta capacidad es más química, visual, táctil y energética que física.

Ruppert Sheldrake, conocido científico inglés, muestra datos sobre la telepatía en perros en su libro “De Perros que Saben que sus Amos están de Camino a Casa y otras facultades inexplicables de los animales”.

Explica este fenómeno contando que se basa en una serie de conexiones reales a los que llamó campos mórficos. Ruppert nos plasma diversos ejemplos en el libro, entre los que quisiera destacar el de la anticipación de los perros que se produce incluso cuando las otras personas que están en casa no saben cuándo será el regreso del miembro ausente de la familia.

Los animales  hacen uso de su capacidad para comunicarse de un modo natural, actuando y sintiendo desde el amor puro e incondicional sin juzgar y viviendo siempre en el “aquí y ahora”.  Ellos se comunican activamente entre si.

Los seres humanos, sin embargo, tendemos a vivir prestando más atención a la MENTE y  al mundo físico que a nuestra capacidad de SENTIR y de percibir y esto nos hace “olvidamos” de los dones naturales con los que nacemos. Tendemos a priorizar el habla como lenguaje puramente verbal, y nos hemos desconectado de la intuición. Solo si nos mantenemos en un estado de presencia, respeto y escucha activa, podemos conseguir abrir un canal de comunicación entre ellos y nosotros.

No es magia…y sin embargo es un momento MÁGICO

 

Marisol Merino, comunicadora entre especies de profesión y de corazón, explica de este modo lo que para ella significa la COMUNICACIÓN CON ANIMALES.

“Hubo un tiempo en el que TODOS éramos uno y TODOS hablábamos el mismo idioma, el telepático. De esto ha pasado mucho tiempo y actualmente el humano es el único ser que utiliza el habla en palabras como lenguaje estructurado desde la mente para comunicarse. El resto de seres vivos, fieles a su esencia conservaron de forma natural e intrínseca este medio telepático para comunicarse.
La comunicación animal es justamente eso, la recuperación de esa telepatía como herramienta práctica para dar voz y visibilidad a la naturaleza que en esencia somos, animales.
En la comunicación con animales, utilizamos nuestros sentidos físicos a modo de “antenas” para emitir y recibir mensajes. Aunque realmente lo importante y la clave para que se dé esa comunicación es la conexión de corazón a corazón que se establece entre el animal y el humano.
Actualmente el ser humano está muy desconectado de su naturaleza y de aquel mismo idioma que hablábamos. Recuperar esa capacidad ha sido mi objetivo durante los últimos años. Tras un largo camino de formación y trabajo personal me he capacitado para ser un canal de comunicación entre animales y humanos. Este hecho ha cambiado mi vida radicalmente. Cuando comencé en la comunicación animal, mi objetivo principal era ayudar a los animales que sufren a mejorar sus vidas. ¡Sin embargo, los animales tenían otra enseñanza para mí! Esta enseñanza es la contribución a la expansión de la comprensión profunda de la naturaleza de cada animal como SER y la reconexión del ser humano a su animalidad.
Nuestros compañeros animales, los mismos que nos acompañan en la vida día a día, harían cualquier cosa por nosotros, son el amor incondicional en esencia. Entenderles, saber que necesitan física y emocionalmente para mejorar sus vidas en un mundo demasiado hostil para ellos, es nuestra responsabilidad.

Sol Merino